domingo 2 de mayo de 2010

ser garzona

Limpio mesas, trapeo el piso, atiendo a los clientes, sirvo cafés, tortas, jugos, platos calientes, tragos y demases, y estoy de pie todo el día. Estas son algunas de mis actividades diarias en el trabajo como garzona. Me tiene reventada la pega, pero las moneas son buenas y necesito la plata. El próximo Miércoles voy a comprarme mi propio escáner para película fotográfica con la plata de las propinas de dos semanas. La meta final, es juntar la plata para comprarme (al fin) mi propia cámara fotográfica digital pro.

Pronto cumpliré un mes trabajando como garzona en un prestigioso restaurant del centro de Santiago. A veces hay días malos, en que quiero mandar todo a la mierda, pero recuerdo el objetivo que me propuse al tomar esta pega (juntar para adquirir mi buen equipo fotográfico) y trato de olvidar los malos ratos. Pero también tengo días buenos, cuando converso con la gente más amable, cuando puedo detenerme algunos minutos para observar a mi alrededor y todo lo que sucede en un local del centro: las parejas de amantes urgidos que se juntan a tomar café, los abogados lateros que conversan sobre juicios y causas, las mujeres que se sueltan con el copete, los viejos con plata que no ven más allá de sus narices, porque tienen plata, etc. A veces me entretengo, pero el ritmo es tan acelerado que tengo muchos ratos en donde no puedo pensar en nada más que en servir y ser eficiente. También tengo días buenos en cuanto a las propinas: en una semana junto mis buenas moneas, que son fruto de mi propio esfuerzo.

La cosa que me tiene más cabriada es que tengo muy poco tiempo para mi. O sea, esta pega me absorbe además de tiempo, energías. Llego a mi casa chata y mega cansada, con dolor de pies y con olor a cigarro hasta en los sostenes (porque el local acepta fumadores, tema aparte). Trato de ver películas en la semana y de leer. Me compré Ser niño "huacho" en la historia de Chile, de Gabriel Salazar. Es un libro que deberían leerlo los cabros del colegio (en realidad cualquiera debería leerlo), es cortísimo, y nos explica muchas cosas que vivimos en la actualidad como sociedad-país. Tengo que leer más para hacer crujir el mate, el trabajo me deja en modo automático y debo desactivar esa función leyendo.

Mañana otra vez a la rutina del ajetreo del centro de Santiago.. a las 7 de la mañana. Y se viene el invierno, el comodín por excelencia que me hace desear con más ganas quedarme en la cama cuando el reloj suena a las 5.30.

Vamos que se puede.

5 comentarios:

Claudia Canifru dijo...

Alguna vez garzonié, y lo mejor es la plata, porque todo lo demás un asco!!!!

Cuando te comprí la pulenta máquina de fotos, el esfuerzo valdrá la pena. Demaicol.

Syl_Miranda dijo...

Animos prima!!! Te comprendo más que al 100% , estoy en la misma mierda, y estoy harta..pronto renunciare a eso, no doy más... pero claro cumpli muchos objetivos. Nada es facil, y los frutos son los mejores que puedes esperar.
Un abrazoooo gigante

Angelica Jensen dijo...

wow que temprano te levantas, pobrecita! pero ánimo si quires comprar tu anhelada cámara debes hacerlo...Mucha fuerza! me encantaría leer el libro que mencionas, pero dudo que llegue por estos lares, voy a ver si lo encuentro en la net...

besos y mucha suerte!(o mierda como prefieras)

eLe-man dijo...

pongale weno, animo!!

markín dijo...

una etapa, un tiempo que edifica nuestras vidas, vivencia que siemrpe estara en nuestro ser. Tanto a njuestro alrededor, caras, emociones, gestos, diverso caracter de la gente.

experiencia, eso sumas. es lo bueno.

Saludos a ti